Bienvenido al Ciclo “Agua, Paisaje y Ciudadanía”

La ciudad es sin duda el mayor artefacto que desde hace milenios el ser humano ha colocado sobre la faz del planeta Tierra; pero esta acción no tiene que ser forzosamente contra natura. Por otra parte, en los dos últimos siglos, a causa del creciente consumo de energía, se producen efectos de calentamiento global y alteraciones del clima que están teniendo como consecuencia situaciones atmosféricas de alta intensidad (olas de calor y frío, lluvias torrenciales) con repercusiones que alteran la vida de los grandes hogares humanos que son las principales ciudades y que pueden llegar a tener también importantes secuelas en el sistema económico financiero.

Los aspectos de la gestión urbana y territorial que hasta hace unos años eran considerados poco importantes son ahora los más significativos para lograr un gobierno de la ciudad bien integrado con sus fundamentos naturales. Las principales ciudades del mundo están desarrollando programas de conocimiento para mejorar la calidad de vida, ahorrar energía y fomentar una mayor presencia de la naturaleza en ellas.

En esta corriente de pensamiento y dinámica de actuación pública, Sevilla puede tener una función propia que la convierta en un referente global. Nuestra ciudad ya tiene un reconocimiento universal fundado en su historia, cultura y patrimonio. Pero es imprescindible tener en cuenta que si este prestigio y la continuidad en la jerarquía urbana se mantienen, es también porque proceden de unos sólidos fundamentos naturales: su situación y emplazamiento. Causas a partir de las que Sevilla puede, igualmente, poner de manifiesto en la presente etapa histórica, sus peculiares características ambientales y ecológicas.

Sevilla, como el conjunto de Andalucía, se sitúa en una de las más importantes encrucijadas naturales e históricas del planeta, en la que convergen flujos naturales y humanos tanto marítimos como terrestres. A esta condición general del territorio, Sevilla suma la permanencia de una fácil accesibilidad fluvial; su pervivencia como ciudad principal se fundamenta en su condición de puerto interior y de último vado de un gran río; adquiriendo así las ventajas de una nueva convergencia o encrucijada privilegiada.

Además, su situación la pone en relación con distintos medios marítimos y con ecosistemas terrestres bien diferenciados: las marismas de enorme diversidad biológica, las boscosas y metalíferas tierras serranas, las feraces tierras del valle y de la vega, y los suelos arenosos de terrazas, mesetas y colinas, ocupados en gran parte por un extenso olivar. El antiguo alfoz de Sevilla (el territorio que le fue concedido a la ciudad reconquistada) tiene una base natural de gran variedad geológica y enorme biodiversidad y sobre él se desarrolla históricamente una de las más ricas culturas urbano-rurales.

Sevilla no es únicamente, por tanto, un foco de cultura, es también un centro de acción que irradia su influjo en un amplio espacio con el que mantiene relaciones cotidianas de gran intensidad y valor desde hace siglos. Ponerlas en evidencia es el objetivo principal de un programa de actividades de conocimiento y participación social centrado en tres hechos o conceptos clave: AGUA, PAISAJE Y CIUDADANÍA.

El agua es el elemento fundamental de todo cuanto existe sobre la Tierra y la savia de todos nuestros paisajes.

Paisaje es un concepto prestigioso que expresa la consideración que tenemos del espacio en que vivimos.

La gestión de nuestro marco vital depende principalmente de los acuerdos que se establecen entre todos los que lo habitamos y nos relacionamos con él, simultáneamente, como el disfrute de un derecho, pero también como un deber de todos.

El Ciclo “Agua, Paisaje y Ciudadanía” se apoya sobre cuatro pilares principales:
Tres jornadas científico-técnicas:
– “Sevilla ciudad sostenible: de los orígenes del jardín al sistema verde urbano”. Marzo, 2017
– “Agua, paisaje y ciudadanía en la construcción de los ámbitos metropolitanos”. Octubre, 2017
– “Agua, paisaje y ciudadanía. La gestión del agua en la ciudad-región”. Marzo, 2018

Y un congreso internacional “Agua, paisaje y ciudadanía ante el Cambio Global”, auspiciado por el Consejo de Europa como Taller de Aplicación del Convenio Europeo del Paisaje, realizado tomando como base la Carta del Paisaje Mediterráneo o Carta de Sevilla (1992).

Florencio Zoido Naranjo
Presidente Comité Científico “Agua, Paisaje y Ciudadanía”