Aumenta un 8,1% el aporte de fuentes renovables al consumo final bruto de energía en Andalucía
29/12/2016

El análisis de la situación energética de Andalucía realizado por el Informe de Medio Ambiente (IMA) muestra una “recuperación del consumo”, que se ha satisfecho en buena parte por una mayor presencia de las energías renovables, biomasa fundamentalmente, lo que ha supuesto que se reduzcan las emisiones de CO2 asociadas al uso de combustibles fósiles. Este repunte tiene como protagonistas a los sectores industrial y del transporte, los más afectados por la crisis económica en el periodo 2008-2013.

Según el IMA, en 2014 el consumo de energía primaria experimentó un incremento del 3,2%, respecto de 2013, situándose en 18.258,2 ktep., debido -principalmente- al aumento del consumo de biomasa térmica en industria, el consumo de productos petrolíferos para uso no energético y el consumo de gasóleo en transporte. También a la mayor importación de electricidad. Frente a dichos aumentos, se registró un nuevo descenso del consumo de gas natural en las centrales térmicas de ciclo combinado.

En este sentido, si se analiza -en líneas generales- la estructura del consumo de energía primaria por fuentes en 2014, destaca el hecho de que, por fuentes renovables, este consumo ha crecido en un año un 8,1%, alcanzando los 3.668,1 ktep.

En concreto, la biomasa es la fuente renovable que más ha aportado en términos cuantitativos a la estructura primaria del consumo energético registrando en 2014 un crecimiento del 17,7%.También el aporte de energía procedente de centrales termosolares se ha incrementado un 9,7% respecto al valor del ejercicio anterior, mientras que la energía eólica y la hidráulica han reducido su contribución en 46,4 ktep y 30,3 ktep, respectivamente.

De atenderse al consumo de energía primaria por fuentes convencionales, “se concluye que el consumo del gas natural en 2014 es un 8,3% inferior al año anterior, situándose en 3,776,4 ktep, mientras que el consumo de carbón y el de petróleo se incrementó un 4,2% y 4,4% respectivamente”, subraya el informe. En 2014, las importaciones de electricidad superaron a las exportaciones, suponiendo aquellas el 3,1% del consumo total de energía en la Comunidad.

Cádiz, Sevilla y Málaga
Respecto a 2013, el consumo de energía final creció un 4,2% para situarse en 12.286,4 ktep. Dicho crecimiento se ha debido al fortalecimiento del consumo en los sectores industria y transporte. Por fuentes, crece el consumo de biomasa y derivados del petróleo y se reduce el de gas natural y la electricidad. En concreto, el aporte de las renovables al consumo final de energía crece un 54%, y supone un 9% del total (1.103,7 ktep). Por sectores de actividad, el sector transporte continúa siendo el mayor consumidor de energía final (35,5%) seguido de la industria (32,9%), que registra un notable incremento respecto a 2013.

En la distribución del consumo de energía final por provincia, Cádiz ocupa el primer lugar, seguida de Sevilla y Málaga. Entre las tres acaparan el 53,2% del consumo de energía final en 2014.

Así pues, en términos generales, en 2014 la mayor demanda tanto de energía primaria (en especial la mayor demanda de biomasa) como de energía final, ha propiciado un aumento de la producción de energía en territorio andaluz para consumo interior, lo cual ha permitido un aumento en el grado de autoabastecimiento energético del 0,9% entre 2013 y 2014, hasta alcanzar el 19,9%.

Fuente: Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Junta de Andalucía